DULCERÍA ALBA

Tradición de tonos dulces desde 1960

En esta casa, que aún conserva sus aires de arquitectura colonial, principalmente en sus techos, se permite remembrar una de las tradiciones que ha existido en el vecindario y que se popularizó con la venta de los Dulces de Doña Zenobia en la que hoy es la Casa del Libro Total a mediados de los años cincuenta del siglo pasado. De la misma manera y como una alternativa para el disfrute de alimentos y bebidas en el sector más concurrido de aquellos años en la ciudad, el matrimonio de Doña Cecilia y Don Jesús crean en el año de 1960 una fuente de soda llamada Alba.

Dentro de sus principales productos se  estacaban los dulces, que recogían esa antigua tradición del barrio, en donde niños, adultos y ancianos  buscaban pasar la tarde con tonos dulces en medio de su cotidianidad. Los dulces de arroz, apio y cidra, así como la torta llamada “liberal” frente a la Casa Conservadora (vecina del lugar) eran los productos principales y los más solicitados en ese entonces.

Con el tiempo los dulces se destacaron tanto que se convirtieron en el foco principal del negocio que pasó a ser netamente una dulcería y se consolidó como una de las más importantes de la región.

Actualmente además de sus antiguos y famosos tipos de dulce, se vende una amplia gama de alternativas con arequipes, postres, obleas y múltiples opciones más. La dulcería está ubicada en el mismo lugar desde 1960 y recientemente se ha remodelado para mayor comodidad de su clientela. El negocio sigue siendo familiar heredado ya en dos generaciones posteriores desde los tiempos del matrimonio fundador.

Galéria

CANALES DE ATENCIÓN

Dirección

Cra. 10 #NO. 41 – 01, Bucaramanga, Santander

Telefono

+57 316 5751023

Horario

Todos los días 7:30 AM – 7:00 PM

¿PORQUE CONOCER LA DULCERÍA ALBA?

«Exquisitos dulces, gran variedad de sabores, ambiente agradable, apenas para degustar este manjar. Ideal para llevar un presenté a los amigos y familiares.«

Ruben Rueda

«Muchos años sin pasar por el centro de mi Bucaramanga, y una gran alegría recuerdar mi infancia con los dulces Alba«

Erwin Gutierrez